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viernes, 7 de noviembre de 2014

CLIENTELISMO: Varela infla planilla estatal

Promedio salarial. Fuente: Contraloría
El análisis de la planilla de varias instituciones del Estado confirma las peores sospechas: las elecciones son una guerra y los puestos públicos, el botín.

Hasta octubre pasado, la administración Varela habría nombrado alrededor de un 5% del personal del gobierno, si se proyectaran los datos de cinco ministerios —Presidencia, Gobierno, Economía y Finanzas, Obras Públicas y Relaciones Exteriores—, publicados en sus páginas web.

El porcentaje varía de acuerdo con cada institución: en el Ministerio de Relaciones Exteriores, se ha renovado un 17% de la planilla. En cambio, en la Presidencia, se registraba hasta octubre solo un 2% de cambio de personal.
DIFERENCIA DE SALARIOS
Llama la atención la diferencia de los salarios entre el personal contratado a partir de julio de este año. Mientras que el salario promedio del funcionario de estos cinco ministerios es de $869 (el salario promedio del MOP es de $633), el del personal nombrado durante la presidencia de Varela es de $2,500 —con profundas diferencias, ya que los salarios van desde los $15,000 devengados por el embajador de Panamá en Estados Unidos, hasta los $400 que gana una trabajadora manual del Ministerio de Gobierno—.
En teoría, la diferencia de salarios podría entenderse en razón de una renovación del personal ejecutivo (ministros, viceministros, asesores, directivos y diplomáticos).
Sin embargo, este no es siempre el caso. Mirando la clasificación de puestos, se observa que el nuevo gobierno ha asignado a los recién nombrados hasta el triple del salario devengado por funcionarios ubicados en la misma clasificación de puestos. Algunos de ellos, con años de experiencia en estos ministerios.
Un ejemplo tomado al azar es el de las ‘abogadas 1’ Gisela Ricardo de Sedas y María Arrocha, ambas nombradas en el Ministerio de Gobierno como ‘eventuales’ por la actual administración. Sus salarios de $3,500 y $2,500, respectivamente, contrastan con el de Ricardo Enrique Torre, permanente, y clasificado también como ‘abogado 1’, quien gana $450 al mes. Torre fue contratado durante la administración de Martín Torrijos.
En el MEF, ocho abogados contratados durante el periodo de Martín Torrijos —cuatro ‘abogados 3’, cuatro ‘abogados 2’ y dos ‘abogados 1’— ganan todos $800.
En cambio, en este mismo ministerio, entre los abogados contratados durante el periodo de Varela, la ‘abogada 1’ gana $2,250. Dos ‘abogados 2’ ganan $2,500 y cuatro ‘abogados 3’ ganan un promedio de $3,250.
Como estos, habría centenares de ejemplos.
REALIDAD DESMORALIZANTE
‘Este tipo de situaciones desmoraliza al funcionario público, sobre todo a los más antiguos’, señaló una administradora de personal del gobierno, que prefirió no revelar su nombre.
‘Con cada cambio presidencial, no solo se encuentran con que su salario pende de la voluntad de los nuevos jefes, sino que al ser despedidos no cobran indemnización, como en la empresa privada’, indicó.
Además, muchos de los funcionarios se ven obligados a entrenar y orientar a personas recién llegadas que ganan el doble que ellos, añade la administradora.
‘Es una situación muy penosa que lleva al funcionario a sumirse en el pesimismo y la desidia. En el entramado gubernamental se va perdiendo todo el valor del mérito y lo que cuentan son las relaciones personales. Esto es lo que provoca la mala fama de la llamada burocracia, formada por personas sin motivación, que hacen el mínimo para preservar su puesto o se vuelven serviles hacia sus jefes’, señaló la funcionaria.
Pero lo más grave es que no hay respaldo para los funcionarios desde los otros órganos del Estado. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Planilla revela desigualdad en los salarios del Gobierno

La desproporción en los sueldos y gastos de representación asignados a directores, asesores y cuerpo diplomático salen a relucir, mientras el Gobierno actualiza las planillas en el nodo de transparencia de las instituciones.
Este es el caso del Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Relaciones Exteriores, que a final de semana publicaron la lista actualizada con los nombramientos entre julio y agosto de 2014.
En el caso del Ministerio de Gobierno, en el que el titular Milton Henríquez recibe 3,500 dólares de salario más 3,500 de gastos de representación, algunos de sus asesores y miembros de su equipo de trabajo logran tarifas por encima de su salario o cerca de sus emolumentos.
Es el caso de Denis Allen, quien aparece en la planilla con el cargo de secretario ejecutivo de Asuntos Electorales y está nombrado con un salario de $5,000.
Dicho salario es inferior por $1,000 al de los viceministros, María Romero e Irene Gallego, a quienes se les asignó $3,000 de salario más $3,000 de gastos de representación a cada uno.
Otra de las desproporciones salariales significativas dentro del Ministerio de Gobierno es del director de la Autoridad del Tránsito, Julio González, que tiene un salario por $5,000, más $2,000 en gastos. Entre ambas asignaciones alcanza el sueldo de un ministro de Estado.
En cambio, el subdirector de la ATTT, Rubén Chávez, fue contratado por $3,500 de salario y $1,500 en gastos de representación.
Similar ocurre en el Sistema Nacional de Protección Civil. En esta dependencia, el director, José Donderis, cobra $4,000 de salario y $2,000 en gastos de representación, mientras que el subdirector, Mario Chang, tiene asignado $5,000 de salario neto.
Servicio exterior
Dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores, el caso que más llama la atención es el de Emanuel González Revilla, embajador de Panamá en Washington, Estados Unidos.
En la planilla, González Revilla figura con $1,500 de salario y la nada despreciable cifra de $13,500 en gastos de representación. Solo su gasto de representación significa el doble de emolumentos de la ministra Isabel Saint Malo de Alvarado, quien recibe $3,500 de salario y $3,500 en representación.
El mismo desbalance entre salarios y gastos de representación lo mantienen Jorge Hernán Miranda, representante de Panamá ante la Organización de Estados Americanos, con $1,500 de salario y $8,500 de gastos, al igual que Laura Elena Flores, embajadora de Panamá en la ONU, con $1,500 de salario y $5,750 en gastos, y el embajador en México, Manuel Ricardo Pérez, con $1,500 de salario y $6,000 en representación.
Esto en contraste con los emolumentos que pagan a otros embajadores y cónsules en países más lejanos. A Miroslava Rosas como representante en la Santa Sede, en Roma, se le asignaron $1,500 en salario y $4,650 en representación, mientras que al exvicepresidente Rubén Arosemena le fue asignada la embajada en Corea del Sur por $1,500 de salario y apenas $3,000 en gastos en representación.