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sábado, 4 de mayo de 2013

Disminuyen delitos en el corregimiento de Curundú

Disminuyen delitos en el corregimiento de Curundú

Según estadísticas del Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales (Siec), hasta el 30 de marzo solo se han registrado cuatro homicidios en el corregimiento de Curundú, entre ellos, cuatro homicidios, un robo con arma y dos robos simples.

Entre otros datos, hubo cuatro casos de violencia doméstica, seis de posesión de drogas, dos de posesión de armas y cuatro lesiones personales. 

En los últimos años, durante el primer trimestre de 2009 fue el periodo en el que se dieron más homicidios (29 casos), pero a partir de 2010 empezó el descenso de este delito: 2010 (21 casos); 2011 (15 casos); 2012 (9 casos) y cuatro en 2013.

Según el Ministerio de Justicia, los delitos de alto perfil también disminuyeron a partir de los últimos cuatro años, producto de la intensa labor social en este sector, entre el proyecto Curundú, cuyo objetivo fue mejorar la calidad de vida más de 5 mil residentes.

Otro proyecto importante fue sacar del barrio a las Unidades de Control de Multitudes de la Policía Nacional, para llevar a la Unidad Preventiva Comunitaria (UPC), con el propósito de garantizar la seguridad y aplicar medidas de prevención, 150 policías hoy día realizan este trabajo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Presidente Ricardo Martinelli entrega la última etapa del proyecto Curundú



El presidente de la República, Ricardo Martinelli Berrocal entregó la última etapa del Proyecto de Renovación Urbana Curundú que calificó como una solución integral para los residentes del área.

El proyecto inclueye  1,008 apartamentos en torres de 4 pisos. En cada piso hay 4 apartamentos lo que beneficia a más de cinco mil personas.

Adicional a la construcción de 63 edificios habitacionales, se edificaron áreas comerciales, institucionales y deportivas. Asimismo, se habilitaron dos nuevas opciones viales para los vehículos que circulan por la zona, los puentes de dos y cuatro carriles, que unen las avenidas Ascanio Villalaz, Frangipany y Nacional.

El Proyecto de Renovación Urbana de Curundú, más que un proyecto de construcción, ha significado un cambio integral en el estilo de vida del curundeño, disminuyendo significativamente los niveles de riesgo social y mostrando que sí es posible una transformación urbana y humana.

El mandatario dijo que lo más importante que el proyecto es salvar la gran cantidad de vidas humanas que se han salvado. “Desde que se inició Curundú no ha habido un solo asesinato”, aseguró.
“Los curundueños no nos creían, pensaban que los queríamos sacar de aquí”, dijo.

Durante su intervención, el Presidente pidió a la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Yazmina Pimentel, que busque los fondos para hacer un proyecto similar en Viejo Veranillo.

Durante el acto la Organización Mundial de la Salud (OMS) entregó un reconocimiento al gobierno.
Por su parte la ministra de Vivienda, Yasmina Pimentel dijo que hoy podemos decir que el cambio que tanto soñaron llegó. Ha mejorado notablemente la vida. “Ese Curundú marginado, aislado insalubre e inseguro terminó”.

Más de 800 trabajadores construyeron con sus manos las casas que hoy ocupan.
El modelo de gestión social público-privado implementado en este proyecto ha transformando el estilo de vida de los curundeños, a través de la promoción de una cultura permanente de integración y paz social entre todos sus habitantes, con miras a lograr la sostenibilidad del proyecto.

Esta obra, que tiene un costo de 108 millones de dólares, está compuesta por 1008 apartamentos, 6 canchas de futbol sintéticas, 6 canchas de uso múltiple (baloncesto y volleyball), 6 parques infantiles, auditorio para promover actividades culturales, recreativas y sociales en la zona, un centro de capacitación del Inadeh, un COIF – Guardería- para atender hasta 150 niños.

También cuenta con comercios de 2,000 m2 lo que incentivará la industria de micro empresarios, con negocios como panaderías, talleres de mecánica y otros. Además, se contempló la reparación y pintura de la fachada del Estadio Juan Demóstenes Arosemena, y se canalizó el cauce del río Curundú para mitigar los focos de inundaciones e infecciones, la construcción de dos puentes, uno de dos y cuatro carriles.

Ejecutado por la Constructora Norberto Odebrecht, el proyecto de Renovación Urbana de Curundú y la transformación social de la comunidad significaron un gran desafío para el desarrollo urbano. Esto requirió la construcción de alianzas entre instituciones públicas y empresas, para la articulación de programas sociales que permitiesen dar las bases necesarias para lograr la inclusión social de una población con ansias de tener una oportunidad y mejorará sus condiciones de vida.

El Plan Maestro del Proyecto Curundú permite que el Estado tenga una presencia física permanente, logrando dar pasos firmes hacia una comunidad integrada, que conviva en un marco de paz y respeto. Esta iniciativa constituyó un aporte de soluciones socialmente inclusivas, ambientalmente armónicas, técnicamente viables y económicamente productivas.

Igualmente, en esta área se desarrolla la primera Cooperativa de Servicios Múltiples Dios Proveerá, R.L., donde jóvenes son capacitados y asesorados por el IPACOOP. A través de esta ayuda establecerán un negocio de lavamático y lavandería, además recibirán 1,500.00 dólares como capital semilla.

Un compromiso cumplido:
  • 1,008 apartamentos en torres de 4 pisos. En cada piso hay 4 apartamentos.
  • Canalización del cauce del río Curundú para mitigar los focos de inundaciones e infecciones.
  • Construcción de todos los sistemas de servicios básicos: drenaje, energía, agua potable y aguas negras.
  • Una estación de bombeo de aguas residuales que se conecta al sistema de Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá.
  • Instalación de redes para el suministro eléctrico.
  • 6 canchas de futbol sintéticas, 6 canchas de uso múltiple (baloncesto y volleyball) y 6 parques infantiles.
  • Un auditorio con capacidad para 200 personas, para promover actividades de capacitación, culturales, recreativas y sociales en la zona.
  • Un Centro de capacitación para que los lugareños se beneficien con los cursos técnicos que imparte el INADEH.
  • Un COIF – Guardería- para atender hasta 150 niños.
  • 2,000 m2 para comercios, lo que incentivará la industria de micro empresarios dentro de Curundú, con negocios como panaderías, talleres de mecánica y otros.
  • Remozamiento de la fachada del Estadio Juan Demóstenes Arosemena.
  • Cada apartamento está subsidiado, de manera que el costo para el propietario es de máximo 15 mil dólares. Esto permitirá que la mensualidad de cada vivienda sea hasta de 50 dólares.

martes, 9 de abril de 2013

Presidente Martinelli recibe etapa final de Proyecto Curundú


El presidente Ricardo Martinelli preside la ceremonia en la cual el Gobierno recibe la última etapa del proyecto de Curundú de manos de la empresa Odebrecht.

En la ceremonia a la cual asistieron varios Ministros, se entregarán las llaves de los últimos más de 200 apartamentos a igual número de familias de Curundú.


Durante su discurso el Presidente dijo: "Hoy sus hijos pueden soñar con ser lo que quieran ser, hoy tienen mejores oportunidades", "No creían que este proyecto fuera realidad, pero hoy son dueños de su casa y destino", "Es más fácil no hacer nada y poner el gobierno en piloto automático, pero yo vine a trabajar y estamos cumpliendo", "Este no es un gobierno de una persona, ni de un partido, Este gobierno es de todos, me siento Honrado de servirle a Panamá", "Prometimos cambiarle la vida a los habitantes de Curundú y lo cumplimos" puntualizo Martinelli.

El Proyecto Curundú, cuya construcción pasó por tres ministros, empezando con el panameñista Carlos Dubois, comprende 1,008 apartamentos, áreas verdes, estacionamientos y espacios de recreación.

El Gobierno ha señalado que el Proyecto Curundú, más que la construcción de viviendas, es una obra urbanística que satisface las necesidades básicas de cada persona y conlleva una nueva calidad de vida.



Niveles delictivos en Curundú están en cero



El subcomisionado Raimundo Barroso, miembro de la Policía Nacional, dijo que los niveles delictivos en Curundú se encuentran en cero.

Barroso consideró  que el desarrollo del proyecto habitacional  Curundú, donde se han incorporado en las labores a la propia gente del barrio, ha incidido favorablemente en la convivencia pacífica entre vecinos.

Igualmente, la presencia de unidades de la Policía Preventiva Comunitaria ha contribuido a disminuir los actos delictivos y balaceras entre grupos de pandilleros, y logrado una mejor comunicación e imagente entre los residentes y los uniformados.

La última etapa del proyecto Curundú será entregado hoy por autoridades del Ministerio de Vivienda y el presidente de la República, Ricardo Martinelli.

Este proyecto consta de 1,008 apartamentos y otros componentes como áreas verdes, canchas deportivas, locales comerciales, biblioteca, guardería y otras facilidades para los residentes de Curundú.

Entregarán última fase del proyecto Curundú

Entregarán última fase del proyecto Curundú

La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial ( Miviot), Yasmina Pimentel, hará entrega de la última fase de proyecto habitacional Curundú.

En esta etapa  se entregarán aproximadamente unos  320 apartamentos a familias humildes favorecidas con este proyecto habitacional, y otros locales comerciales.

El modelo de gestión social público-privado implementado en este proyecto ha transformando el estilo de vida de los curundeños, a través de la promoción de una cultura permanente de integración y paz social entre todos sus habitantes, con miras a lograr la sostenibilidad del proyecto.

Esta obra,  desarrollada por la empresa Odebrecht, que tiene un costo de $108 millones de dólares, está compuesta por 1008 apartamentos, 6 canchas de fútbol sintéticas, 6 canchas de uso múltiple (baloncesto y voleyball), 6 parques infantiles, auditorio para promover actividades culturales, recreativas y sociales en la zona, un centro de capacitación del Inadeh, un COIF – Guardería- para atender hasta 150 niños.

También cuenta con comercios de 2,000 m2 lo que incentivará la industria de micro empresarios, con negocios como panaderías, talleres de mecánica y otros. Además, se contempló la reparación y pintura de la fachada del Estadio Juan Demóstenes Arosemena, y se canalizó el cauce del río Curundú para mitigar los focos de inundaciones e infecciones, la construcción de dos puentes, uno de dos y cuatro carriles. 

viernes, 5 de abril de 2013

Nueva imagen de Curundú deja atrás la delincuencia

Nueva imagen de  Curundú deja atrás la delincuencia


Hace cuatro años, Curundú era una frontera dentro de la ciudad que nadie se atrevía a traspasar. Quien entraba tenía que hacerlo custodiado por un policía.
De aquel populoso sector de casitas de madera, zinc y retazos de cartón, de veredas y pasadizos -testigos silenciosos de la violencia que prevalecía en la comunidad- hoy solo se pueden contar relatos y no números en rojos.
El nuevo Curundú, como sus moradores le llaman, ya no figura entre los lugares más peligrosos y tampoco es aquella cueva, inframundo o suburbio que algunos llegaron a conocer. El cero es la única cifra que prevalece en aquel registro, donde una vez se anotaron las cantidades de hechos que en ese sector se cometían.
“El año pasado, ya en estos primeros cuatro meses, podría haber tres o cuatro homicidios y cinco heridos, y ahora están en cero”, expresó el subcomisionado Raymundo Barroso, jefe de la Unidad Preventiva Comunitaria (UPC).
Barroso reconoció que con el proyecto de Renovación de Curundú y las oportunidades de trabajo para las personas, incluyendo miembros de pandillas, fue la clave para que bajarán los incidentes delictivos. Recordó que antes solía registrarse una balacera por noche y dos o tres a la semana, “ahora ni se escuchan”.
Las pandillas no se han logrado erradicar, incluso todavía conservan sus mismos líderes. Cortar de lleno este flagelo es una de las labores de la UPC, destacó el subcomisionado.
Para hacerlo se trabaja con la niñez. “Antes, el niño jugaba a ser pandillero con un pedazo de madera o un recorte de un arma, ahora vuela cometa, juega canica o está en otras actividades que son más provechosas”, expresó el jefe de la unidad.
La UPC ha venido a brindarle la seguridad a los curundeños que antes no percibían. Ha cambiado esa imagen del policía desconocido y represivo, que custodiaba un área específica, al policía amigo que mantiene contacto directo con la comunidad. Además, cuenta con unidades encargadas de asegurar las calles y áreas limítrofes para evitar cualquier incidente.
Aquel barrio, que extranjeros y nacionales veían como una frontera inquebrantable y donde sus habitantes -tachados por la desigualdad social- aprendieron a convivir con la inseguridad e insalubridad y donde los niños jugaban en medio de las aguas negras, ya no existe.
Ahora desde la Frangipani lo que se aprecia es un complejo residencial, un ambiente diferente que insta a todos a visitarlo.
Los curundeños dejaron atrás los caserones y baños improvisados. Aquellas veredas a medio construir hoy son aceras donde los niños corren y juegan, pero no a policías y ladrones, sino al fútbol o las canicas.
La otra cara
Sus habitantes pasaron de vivir en una estructura insegura, donde muchos en invierno sentían temor que fuera arrasada por las aguas del río Curundú o por un voraz incendio, a un apartamento. Ya no tienen que subirse al lomo un tanque para buscar agua, porque todo los servicios los tienen en esas cuatro paredes, ahora de cemento.
“El cambio ha sido total. Las personas tienen otra mentalidad, quieren echar para adelante. Ya tu no vez el Curundú mangajo y derrotado”, manifestó Zulma de Argüelles, quien antes vivía en el sector de La Caseta.
Zulma es testigo de la transformación de su barrio y se atreve a decir que ahora quien quiera visitarlo puede hacerlo a cualquier hora. Si alguien está perdido, la gente le sirve de guía. “El que entra, puede entrar seguro que sale vivo”, aseguró la mujer.
Los muchachos, refiriéndose a aquellos que una vez pertenecieron a pandillas, están más tranquilos y pensando en trabajar.
Esto no fue un cambio solo estético del lugar, sino un cambio conductual de las familias, sostuvo Manuel Soriano, director nacional de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot).
“El Curundú que nosotros encontramos de mucho conflicto entre pandillas, homicidios, robos, delincuencia; ese inframundo que había en medio de la ciudad y un área olvidada ha cambiado mucho“, rememoró el ingeniero.
En cambio, dijo que el que se conoce ahora es aquel donde se puede caminar y recorrer las calles sin un policía al lado.
El pastor Ernesto Cambel también da testimonio del cambio. Narró que hasta él mismo cuando le tocaba entrar a la comunidad, lo hacía orando, pero ahora las cosas han cambiado. “Hay ciertas cositas todavía, pero este ya no es el Curundú de antes”, relató.
Soriano, al igual que Barroso, coinciden en que el haber involucrado a los moradores en la toma de decisiones y en toda la transformación, fue el éxito de la reconstrucción de aquel barrio marginado y excluido de la sociedad por muchos años.
Quizás preocupe que con el proyecto finalizado mucha de la mano de obra, la mayoría expandilleros, quede cesante y esto pueda dar paso a que la delincuencia vuelva a abrir paso en el sector.
Sin embargo, de las 800 personas de Curundú que laboraron en el proyecto, por los menos 600 a 700 continúan trabajando en otras obras y empresas constructoras.

Cambio de mentalidad

  • Capacitar a la gente de Curundú para que aprendieran a cómo desenvolverse en el ámbito laboral fue un proceso largo, porque se trataba de personas que, además de venir con parámetros conductuales, eran reacias y herméticas.
  • Con el programa técnicas y herramientas para el empleo, que iba acompañado de talleres de cómo mejorar el autoestima y también se le enseñaba no solamente a cómo hacer una hoja de vida y cómo enfrentarse al campo laborar, sino también a saber qué hacer en una entrevista de trabajo, quizás fue la prueba más difícil.
  • Gracias al Proyecto, la mentalidad del propio curundeño ha cambiado, así como el de las empresas. Actualmente, hay más de 386 personas trabajando (10% eran expandilleros), que pasaron por este programa. Algunos están en hoteles, como manipuladores de alimentos, en bancos, supermercados y en el Centro de Orientación Infantil de Curundú.
  • Recuerdo que en el primer taller, las personas llegaban con una forma de vestir y un lenguaje muy particular por el entorno donde vivieron, y al final eran otros, puesto que aprendieron a controlar su carácter, emociones, y a hablar dentro de un entorno laboral y que cada cosa tiene su momento y su lugar.
  • Creo que esto ha llevado a los curundeños a mirar las cosas desde otro punto de vista. Quizás donde vivían antes, en esas condiciones, no eran motivadoras, ahora con un trabajo y con el nuevo ambiente, eso ha sido motivador y cambia su percepción. Incluso los índices a salir a buscar trabajo, pues antes simplemente por decir que eran de Curundú les cerraban las puertas.